María Devora Osorio Montoya y Tiberio de Jesús Arias Montoya fueron una pareja de familia antioqueña, campesinos dedicados a las laboras agrícolas. Tiberio era el menor de 12 hermanos y María Devora igualmente la hija menor de 10 hermanos, por lo que dedicó su niñez a ayudar a su madre en las labores del hogar.

A finales de los años 40 decide empezar una relación amorosa con su primo hermano Tiberio. Ambas familias se oponían a esta relación por su vínculo familiar. La pareja se casó el 31 de julio de 1950 a las 8:00 de la mañana en el municipio de Sonson Antioquia; en esa época Devora tenía la corta edad de 14 años y Tiberio tenía 19 años de edad.

No esperaron mucho para empezar a formar la familia Arias Osorio, fue así como llegaron Jaime, Marina, Luz Elena, Gustavo, Luis Carlos, Néstor Fabio, Gilberto y Cristina.

El 31 de julio el 2000, fueron celebradas las BODAS DE ORO de esta hermosa pareja, los preparativos estuvieron a cargo de sus hijos Néstor Fabio y Gilberto, quienes contrataron a sus amigos para el apoyo logístico y de protocolo, tales amigos eran los mismos de su trabajo.

Por esas fechas, Luis Carlos,  uno de los hijos de esta pareja, tenía serios problemas económicos por lo que no iba a asistir a la celebración ya que no contaba con el dinero suficiente para alquilar un trabaje, la Sra. Devora le dijo: “así vaya en botas pantaneras tiene que ir” pues de lo contrario no habría reunión.

A Devora y Tiberio los transportó su sobrino Guillermo en su carro color amarillo hasta la iglesia Los Sauces en Cuba, Pereira. La misa estaba programada para las 6 de la tarde, el padre que realizó la misa llegó tarde, por consiguiente fue muy corta. Después de la misa fueron llevados a su casa ubicada en el barrio el Acuario en Cuba, Pereira, allí los esperaban todos sus hijos, los nietos, los sobrinos, vecinos y seres allegados a esta familia. Lo particular de este encuentro es que era la primera vez que tanto su familia de Pereira como su familia de Medellín, se reunían en su totalidad.

La casa se encontraba decorada desde la entraba hasta la parte trasera. Se contrató un chef para la elaboración de la comida, quien decoró la sala con una mesa y en ella velas, manzanas, piñas, uvas, sandía y panes en forma de pez. La comida fue arroz negro con una ensalada dulce y panes muy ricos que brillaban. Toda la velada fue ambientada por un grupo de música de cuerda. Tiberio no era consciente de que pasaba esa noche por problemas de salud, ya tenía inicios de Alzheimer, la mayoría de las acciones las realizaba con ayuda.

Su nieta de 6 años Daniela parecía un niño por su cabello corto y pantalón ancho, otra de sus nietas Vanesa tenía el cabello corto pero tenía un vestido azul que no la hacía parecer un niño, recuerda Felipe uno de los nietos de Tiberio y Devora.

En el momento que se iba a realizar el brindis, había un faltante de botellas de champaña, la nieta mayor de Devora y Tiberio, Sandra, había empezado a tomar desde muy temprano, tanto así que para la celebración de la misa, no pudo asistir porque se encontraba ebria. La reunión finalizó tipo 1:00 de la mañana, con la apertura de los regalos. En la memoria de sus hijos quedó un regalo que no podrán olvidar, este fue una bacinilla, un rollo de papel higiénico, un condón y un molinillo para el chocolate.

Todos terminaron esta gran celebración muy contentos, al finalizar, la decoración que se encontraba en la sala fue destruida literalmente por sus nietos, quienes comieron de la variedad de frutas y los panes en forma de pez.

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