Medicina tradicional y otros productos que se pueden encontrar en la Plaza de Mercado de Marsella. En los pueblos del Paisaje Cafetero, era recurrente que sus pobladores no contaran con un médico titulado para ser atendidos en caso de enfermedades menores; para muchos, la  única opción era el Curandero o Yerbatero, un personaje que a través de conjuros, hierbas y brebajes misteriosos podía curar el “mal de ojo” “el descuaje”, incluso la mala suerte cuando ésta no dejaba progresar. Ésta tradición se conserva y aunque ya se cuenta con hospital y médicos calificados, la gente suele acudir a la Plaza de Mercado para obtener ayuda.

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